Tocaba buceo en Garachico pero, gracias a un bendito cúmulo de casualidades y la intervención de un buen amigo, acabamos buceando en Teno (Yupiiiii). Un auténtico lujazo del que estoy inmensamente agradecido!!! Gracias, Gracias, Gracias!!!

Mi última inmersión en Teno fue en agosto del 2013 pero aun recordábamos cada escondrijo y, aunque echamos en falta alguna que otra especie, mi Teno del alma no defraudó. Ojalá se cumplan esas promesas electorales, terminen pronto las obras y se abra “de una puñetera vez” la carretera a uno de los lugares más bellos de nuestra isla.

No hubo forma de poder controlar el júbilo al volver a encontrarme con mi "ballenita" querida.

No hubo forma de poder controlar el júbilo al volver a encontrarme con mi “ballenita” querida.

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